EMIGRAR CON HIJOS PEQUEÑOS

Si durante muchos años España ha sido un lugar de acogida de inmigración, con la crisis económica la llegada de extranjeros se ha paralizado y ahora son muchos los españoles que «vuelven a salir a hacer las Américas». Las dificultades económicas actuales han obligado a muchas familias a trasladarse al extranjero en busca de una vida mejor. Y si para un niño es difícil cualquier cambio, imagínate si el cambio implica una nueva casa, nuevo colegio y nuevos amigos en otro país con un idioma y una cultura totalmente diferentes, lejos de todo el entorno familiar y amigos, de su vida anterior.

EL PROCESO

Lo más recomendable es que primero vaya solamente uno de los padres a hacerse con un trabajo y algunos contactos y, cuando este conozca de primera mano todo el nuevo entorno, entonces invitar al resto de la familia a acompañarlo. Es siempre menos traumático (sobretodo para los niños) cuando alguno de los padres conoce la zona, tiene un trabajo y cierta estabilidad para así dirigir mejor a toda la familia.

Este proceso puede durar entre 3-4 meses aproximadamente, todo depende de la suerte y la rapidez en encontrar un trabajo, el tiempo que le lleve a descubrir la ciudad y las diferentes necesidades de la familia. Además, viniendo una sola persona al principio, el gasto inicial se reducirá considerablemente.

No es lo mismo tener que afrontar gastos de alojamiento, transporte y manutención para 1 que para 3 o 4 miembros de la familia mientras uno de los progenitores está a la espera de encontrar un trabajo inicial.

IDIOMA

  • Si alguno de ustedes conocéis el idioma, ¡Perfecto! Esto os facilitaría y mucho las cosas a corto plazo. En cambio si no conocéis el idioma ¡Tampoco pasa nada! Siempre estáis a tiempo de aprenderlo…además el inglés ¡No es tan complicado como parece! Otro de los motivos por los que recomendamos ir uno de los padres primero, es para que os reunáis todos juntos una vez, uno de los dos, ya se pueda defender con el idioma.
  • Por los niños no hay nada con el que preocuparse, ellos son los que más rápido se adaptarán al nuevo idioma y verás como en un par de meses lo hablarán sin problemas y muy rápido conseguirá su grupito de amigos.

PREPÁRALES PARA EL CAMBIO

En un primer momento, cuando les deis la noticia no va a dejar de ser un shock para los peques… van a tener mil dudas, como ¿A qué escuela irán? ¿Si se podrán llevar sus juguetes? ¿Volverán a ver alguna vez a los abuelos o a sus actuales amigos?

Algunos niños se adaptan rápidamente al cambio, otros necesitan más estabilidad y atención. Tú conoces más que nadie el carácter y la forma de ser de tus hijos y seréis ambos los encargados de responder con sinceridad a todas y cada una de estas preguntas y, sobretodo, transmitiendo siempre seguridad, confianza y firmeza en cada una de vuestras decisiones.

  1. Lo primero es explicarle al niño a dónde os mudáis: dónde está ese país, si está muy lejos de vuestra casa actual, cuánto se tarda en llegar (para no atemorizarle, dile lo que se tarda en avión, siempre será menos que en coche y así no se asustará tanto por las distancias). Enséñale en un mapa mundi el lugar exacto.
  2. Cuéntale los motivos que os han llevado a tomar esta decisión de manera que él lo pueda entender y se sienta partícipe: «Ya sabes que mamá y papá llevan unos meses sin trabajar, y por lo tanto no ganan dinero suficiente para poder darte todo lo que quieres. Si nos mudamos, podremos volver a irnos de vacaciones, celebrar tu cumpleaños, etc.». Pero no le asustes con vuestros problemas financieros, no le digas frases como: «Si no nos mudamos, nos quedaremos sin dinero para comer». No hay que ser alarmistas con los niños.
  3. Cuanta más información le des sobre el país nuevo, más preparado se sentirá: Qué idioma se habla, costumbres, lugares bonitos e interesantes que podréis conocer y visitar, la comida tradicional…
  4. Aunque tú también estés asustado, muéstrate positivo delante de él. A los niños les afecta enormemente el estado de ánimo de sus padres en los momentos de cambio y transición, y necesitan que les transmitan un mensaje de seguridad y confianza.
  5. Habla con él de todo lo que le preocupa, que te explique sus miedos, sus incertidumbres… Intenta resolver todas sus dudas.
  6. Ten en cuenta la personalidad de cada uno. Si el niño es más abierto y extrovertido, le costará menos conocer gente nueva; sin embargo un niño más sensible e introvertido necesitará más atenciones.
  7. Déjale que participe en la toma de decisiones: la nueva casa, su colegio… Así sentirá que tiene voz y voto en la familia, en vez de vivir el traslado como algo impuesto.
  8. Si es posible, viajad a vuestro nuevo hogar antes del traslado definitivo. Conocer su nueva ciudad, pasear por sus calles, ver su nuevo colegio… Todo esto le ayudará. Si no fuera posible porque el viaje es muy caro, enséñale fotos, videos, etc. Casi todas las ciudades y pueblos cuentan con página web en la que hay fotos de sus sitios más importantes.
  9. Si se habla un idioma totalmente diferente al materno y el niño no lo conoce, deberéis apuntarle a clases antes de mudaros para que, al menos, conozca las frases más importantes. Una opción para facilitarle el cambio es elegir un colegio español, para que así pueda seguir estudiando en su idioma y no pierda el curso mientras va aprendiendo el autóctono.
  10. Haced con él el equipaje. Aunque las mudanzas siempre son un buen momento para deshacerse de todo aquello que ya no se usa, aseguraos de que entre los objetos desechados no se encuentran sus juguetes o libros favoritos.
  11. Preparad una fiesta de despedida, así tendrá la oportunidad de decir adiós a todos sus amigos en un ambiente festivo y alegre. Eso sí, no permitas que se convierta en un festival de lágrimas: organiza juegos, hablad de lo pronto que volveréis, haz que se intercambien direcciones de correo o teléfonos para que sigan en contacto…
  12. Si tu niño aún es muy pequeño, cuéntale cuentos sobre familias que se mudan.
  13. Preparad un álbum con fotografías y recortes de personas y lugares queridos. Así podrán mirarlos en los momentos de nostalgia y perderán el miedo al olvido.

Una vez en el país de destino…

A pesar de todos los preparativos, el traslado puede afectar profundamente a vuestro hijo. Los más pequeños pueden volverse llorones y pegajosos, hacerse pipí de nuevo…; los que estén en edad escolar se negarán a ir al colegio. No te enfades con él, tienes que tratar de entenderlo y tener mucha paciencia. Algunos incluso pueden tener problemas para dormir o perder el apetito. Pero tranquilo, la crisis pasará y el comportamiento del niño volverá a normalizarse. Para acelerar el proceso, puedes seguir estas recomendaciones:

  • Una vez estéis instalados, es importante que volváis a vuestras rutinas tanto en alimentación, hora de dormir, del baño, etc. para que el niño se sienta seguro y como en casa.
  • Si es posible, llegad en fin de semana para que el niño tenga un par de días para aclimatarse antes de tener que empezar el colegio, su gran prueba de fuego. Y, cuando llegue el gran día, acompáñalo.
  • Lo primero que deberíais poner en orden es su habitación. Dejadle que os ayude a decidir dónde colocar cada mueble y a ordenar sus juguetes y demás pertenencias.
  • En cuanto estéis un poco organizados, preparad un día de excursión: ir a ver los monumentos de la ciudad, los parques, los lugares de ocio, conoced algún restaurante agradable…
  • Ayúdale a hacer amigos: Invitad a sus compañeros del colegio a casa, conocer a vuestros vecinos… Es una buena idea preparar una fiesta de bienvenida.
  • Los niños, generalmente, se acoplan muy rápido. Pero, si tras un periodo prudencial después del cambio, tu niño sigue triste y preocupado y no se adapta, puedes buscar ayuda profesional.

AYUDAS DEL GOBIERNO INGLÉS

En UK se ofrecen muchas ayudas a los padres para poder costearse los gastos. Nada más llegar va a ser difícil poder acceder a alguna prestación social (En Inglaterra lo llaman ‘benefits’), pero lo mejor que podéis hacer es acercarse al Job Centre más cercano y averiguar qué tipo de ayudas podéis conseguir, ya que cada caso y familia se trata de una forma diferente. Consulta nuestro apartado dedicado a los BENEFITS para haceros una aproximación de lo que podríais optar. Aunque como ya hemos comentado, lo mejor es que te acerques al Job Centre para que estudien vuestro caso y así ofreceros la mejor prestación para la familia, en el caso de necesitar una.